El derramamiento de sangre sigue marcando las protestas antigubernamentales en Irán. Un funcionario local, citado por la agencia de noticias Reuters, aseguró que las autoridades han verificado la muerte de al menos 5.000 personas, incluidos 500 agentes de seguridad, tras calificar a los manifestantes de «terroristas». Entretanto, el régimen del ayatolá Alí Jamenei evalúa eliminar el bloqueo a internet en los próximos días, según declaró este lunes 19 de enero un alto miembro del Parlamento.
La televisión estatal informó que los arrestos continuaban en todo Irán el domingo, incluyendo Teherán, Kermán en el sur y Semnan, al este de la capital. Añadió que entre los detenidos se encontraban agentes de lo que denominó grupos terroristas israelíes.
La oposición acusa a las autoridades de abrir fuego contra manifestantes pacíficos para reprimir la disidencia. Los gobernantes clericales iraníes afirman que multitudes armadas, alentadas por enemigos extranjeros, atacaron hospitales y mezquitas.