El suceso, que ha dejado al menos 39 muertos y más de 150 heridos, de los cuales cuatro son menores y 20 se encuentran en estado grave, según informa ‘RTVE’, ocurrió cuando el tren de Iryo 6189, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid-Puerta de Atocha se salió de la vía e impactó de lleno contra un tren Alvia, que viajaba entre Madrid y Huelva. Los equipos de rescate están haciendo abatidas por la zona buscando posibles víctimas, temen que haya cuerpos bajo los vagones.
El tren descarriló a la altura de Adamuz. Al salirse de su vía, a eso de las 19:45, el convoy invadió el carril contiguo y chocó con el Alvia 2384 de Renfeque circulaba en sentido contrario, desde la capital hacia Huelva, y donde se han producido la mayoría de las víctimas. Se ha activado el protocolo de grandes catástrofes de España.
El presidente de la Junta de Andalucía,Juanma Moreno, no descarta que el balance de víctimas pueda aumentar en las próximas horas porque uno de los vagones que ha descarrilado ha quedado «muy deteriorado». En el hospital de campaña han tratado a más de un centenar de heridos leves, según ha informado Moreno Bonilla.
Aunque aún sigue en marcha la investigación, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha denunciado que «se están encontrando cantidad de baches, garrotes y descompensación en la catenaria» que provocan una falta de «fiabilidad en los viajes».
El impacto provocó que también este segundo tren se saliera de la vía y dos de sus vagones salieran disparados, dejando un amasijo de hierros que han dificultado la salida de personas atrapadas en el interior. Los vagones más afectados fueron los tres últimos (6, 7 y 8) del tren de Iryo, uno de ellos llegó a volcarse tras el fuerte impacto.