Casi una docena de países se han unido para bajarse de la «montaña rusa de los combustibles fósiles» y transformar el sector de la energía eólica.
Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Islandia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega y el Reino Unido firmarán hoy (26 de enero) la Declaración de Hamburgo, un compromiso histórico para entregar 100 GW de proyectos eólicos marinos conjuntos en las aguas compartidas del mar del Norte de aquí a 2050. Es suficiente electricidad para abastecer a unos 143 millones de hogares.
El pacto, de 9.500 millones de euros, pretende convertir el mar del Norte en el «mayor depósito de energía limpia» del mundo y movilizar 1 billón de euros de capital en Europa. También se espera que cree más de 90.000 empleos y reduzca los costes de generación eléctrica en un 30 por ciento en los próximos 15 años.
La Declaración de Hamburgo llega pocos días después de que Donald Trump calificara a los países que invierten en la eólica como «perdedores».
Hace tres años, los países del mar del Norte se comprometieron a construir 300 GW de eólica marina en el mar del Norte para 2050, en respuesta a la invasión ilegal de Ucrania por parte de Putin y al uso como arma de los suministros energéticos de Europa.
Un tercio de esa capacidad procederá ahora de proyectos conjuntos de energía limpia. Incluirán nuevos activos híbridos de eólica marina, es decir, parques en el mar conectados directamente a más de un país mediante interconectores multipropósito (MPI).