India fue el escenario elegido para el cierre de uno de los acuerdos comerciales más relevantes de los últimos años entre dos economías que juntas representan casi una quinta parte del comercio global y alrededor del 25% de la población mundial.
En la capital, en Nueva Delhi, concluyeron un tratado de libre comercio largamente negociado, en medio de un escenario global marcado por amenazas arancelarias, fragmentación económica y disputas geopolíticas entre grandes potencias.
Funcionarios del Gobierno indio confirmaron que el texto del acuerdo completamente finalizado se presentó oficialmente este martes 27 de enero, coincidiendo con la cumbre bilateral entre India y la Unión Europea (UE).
El anuncio se produce tras una intensa agenda diplomática que incluyó la participación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, como invitados de honor en el desfile del Día de la República de la India.
Para Bruselas, el acercamiento a Nueva Delhi responde a una apuesta estratégica de largo plazo.La UE ha puesto la mira en India, el país más poblado del mundo y en camino de convertirse en la cuarta economía global, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), como un mercado clave para su crecimiento futuro y mientras no cesan las amenazas comerciales de Donald Trump al mercado global.
Por su parte, para el primer ministro indio Narendra Modi, el bloque europeo representa una fuente crucial de tecnología, inversión y ‘know-how’ para acelerar la modernización de su infraestructura y generar millones de nuevos empleos. Entre los productos que India más compra del bloque comunitario están maquinaria, electrodomésticos, equipos de transporte y productos químicos.