11 abril, 2026 | 3:08 am

Los expertos urgen a regular la reproducción humana en el espacio

Un informe internacional advierte de que la salud reproductiva ya no es una cuestión teórica ante la expansión de los vuelos comerciales. Expertos piden al Gobierno y a organismos internacionales fijar normas éticas sobre la FIV y los efectos de la radiación más allá de la Tierra.

A medida que los vuelos espaciales comerciales están cada vez más cerca de hacerse realidad, los astronautas pasan más tiempo orbitando la Tierra y, mientras la humanidad se plantea instalarse algún día en Marte, las cuestiones sobre el sexo y la salud reproductiva en el espacio deben abordarse con urgencia, advierten los expertos.

Publicado en la revista científica revisada por pares Reproductive Biomedicine Online, un nuevo informe internacional reúne a expertos en medicina reproductiva, ciencia aeroespacial y bioética para advertir de que la rápida expansión de la actividad humana en el espacio va por delante de las políticas destinadas a proteger la salud reproductiva.

Hace más de 50 años, «dos avances científicos cambiaron por completo lo que se consideraba posible desde el punto de vista biológico y físico: la primera llegada del ser humano a la Luna y la primera prueba de fecundación humana in vitro», señaló el embriólogo clínico Giles Palmer, de la International IVF Initiative.

«Ahora, más de medio siglo después, sostenemos en este informe que estas revoluciones, antes separadas, están convergiendo en una realidad práctica y poco explorada, el espacio se está convirtiendo en un lugar de trabajo y un destino, mientras que las técnicas de reproducción asistida se han vuelto muy avanzadas, cada vez más automatizadas y ampliamente accesibles», añadió.

Las complicaciones de la reproducción en el espacio

Pese a los avances en las técnicas de reproducción asistida (TRA), como la fecundación in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), todavía no existen normas ampliamente aceptadas y comunes a todo el sector para gestionar los riesgos para la salud reproductiva en el espacio.

Esos riesgos incluyen embarazos tempranos no planificados durante las misiones, los efectos de la radiación y la microgravedad sobre la fertilidad y los límites éticos de cualquier futura investigación relacionada con la reproducción.

Las pruebas procedentes de estudios de laboratorio y de los escasos datos humanos apuntan a que el espacio, descrito en el informe como «un lugar de trabajo cada vez más habitual», es sin embargo «un entorno hostil» para la biología humana.

«La microgravedad, la radiación cósmica, la alteración de los ritmos circadianos, las diferencias de presión y las temperaturas extremas que se dan en órbita» son factores que se sabe que interfieren en los procesos reproductivos saludables tanto en hombres como en mujeres.

Los estudios con animales indican que la exposición a la radiación a corto plazo puede alterar los ciclos menstrualesy aumentar el riesgo de cáncer. Sin embargo, la revisión destaca la falta de datos fiables a largo plazo sobre astronautas hombres y mujeres tras misiones prolongadas.

Los tejidos reproductivos son especialmente vulnerables al daño del ADN, señala el estudio, y el impacto de la exposición acumulada a la radiación sobre la fertilidad masculina durante misiones largas sigue siendo, en palabras de los autores, un «vacío crítico de conocimiento».

 

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