Tras cuatro meses de la entrada en vigor del alto el fuego, los ataques israelíes se mantienen de forma intermitente contra la Franja de Gaza, donde este martes 10 de febrero el Ejército mató a al menos cuatro personas, mientras la reapertura del cruce de Rafah sigue siendo parcial por lo que no logra aliviar la crisis humanitaria. En paralelo, continúa el asedio en Cisjordania: el ministro de Energía, Eli Cohen, aseguró en las últimas horas que las nuevas medidas que refuerzan el control israelí equivalen allí a una «soberanía de facto» y la base de que «no habrá un Estado palestino».
Al menos cuatro palestinos murieron en dos ataques aéreos distintos ejecutados por el Ejército israelí en el centro y sur de la Franja de Gaza, según confirmaron fuentes médicas del enclave palestino a la agencia de noticias EFE.
Entre las víctimas se encuentran una mujer y dos jóvenes que se desplazaban en una motocicleta eléctrica por la carretera Salah al Din, una de las principales arterias del enclave.
De acuerdo con una fuente médica del Hospital de los Mártires de Al Aqsa, los dos jóvenes fallecieron tras el impacto de un dron israelí, ataque que además dejó a varias personas heridas. Los cuerpos fueron trasladados a ese centro hospitalario, ubicado en la zona central del territorio palestino.
Pese al alto el fuego, que entró en vigor desde el 10 de octubre de 2025, el asedio del Estado de mayoría judía no se ha detenido por completo. Según datos del Ministerio de Sanidad de Gaza, desde el inicio de la tregua al menos 590 personas han muerto y más de 1.500 han resultado heridas por acciones del Ejército israelí.
Israel sostiene que sus fuerzas actúan contra personas que se acercan a zonas restringidas o a posiciones militares. En particular, las operaciones se concentran en áreas cercanas a la denominada “línea amarilla”, una franja de seguridad no delimitada oficialmente donde el Ejército israelí mantiene tropas desplegadas y desde la cual continúa ejerciendo control militar sobre más de la mitad del enclave.
Los ataques siguen formando parte de la rutina diaria en Gaza. El lunes, al menos nueve palestinos murieron en distintos puntos del territorio.Cuatro de ellos fueron identificados por el Ejército israelí como presuntos milicianos que emergieron de un túnel en Rafah, en el sur de la Franja, y dispararon contra soldados israelíes. La versión fue difundida en un comunicado oficial, aunque no se presentaron pruebas que respaldaran esa afirmación.
Ese mismo día, otras cuatro personas murieron tras el bombardeo de una vivienda en la ciudad de Gaza. Las víctimas eran desplazados procedentes de Beit Hanoun, en el norte del enclave, que se habían refugiado en el inmueble atacado. Fuentes hospitalarias y del Ministerio de Sanidad confirmaron los fallecimientos.
Además, una quinta persona, identificada por fuentes locales como un agricultor, murió en otro ataque aéreo en Deir al Balah, en el centro de Gaza.