Por momentos, la política —local e internacional— parece competir no por soluciones, sino por quién genera más ruido. Y en esa competencia, hay quienes no decepcionan.
Primero, el intento del expresidente Andrés Manuel López Obrador por impulsar apoyo hacia Cuba terminó siendo más un ejercicio de catarsis digital que de solidaridad efectiva. En redes sociales, la respuesta ciudadana fue menos de respaldo y más de hartazgo. Porque una cosa es la narrativa ideológica y otra muy distinta la realidad que vive la gente de este lado.
En paralelo, desde Washington, Donald Trump volvió a hacer lo que mejor sabe: encender la polémica. Hablar de “tomar” o “liberar” Cuba —como si se tratara de una pieza en un tablero personal— no solo resulta irresponsable, sino que exhibe una ligereza preocupante frente a un contexto ya de por sí delicado en la isla gobernada por Miguel Díaz-Canel. Porque mientras unos juegan a las frases exageradas, millones enfrentan apagones, escasez y una crisis que no se resuelve con declaraciones. En pocas palabras, la dictadura debe acabar YA. “Viva Cuba Libre”.
Y si el escenario internacional parece un espectáculo, el local no se queda atrás.
La reciente visita de Jorge Álvarez Máynez a Nuevo León dejó más dudas que certezas. Lejos de construir expectativa, el dirigente de Movimiento Ciudadano optó por el método de “todos son candidatos”, destapando a medio aparato político: Mariana Rodríguez, Luis Donaldo Colosio, Martha Herrera, Héctor García, Alma Rosa Marroquín, Miguel Flores, Raúl Lozano y Félix Arratia.
Una estrategia peculiar: si todos son opción, entonces nadie lo es del todo.
Entre una esposa de gobernador que “acompaña”, un senador, alcaldes y funcionarios que no dejan de promoverse, el mensaje termina diluyéndose. La pregunta sigue en el aire: ¿hay proyecto o solo promoción anticipada?
Mientras tanto, el gobierno de Samuel García sigue siendo el eje del discurso, aunque cada vez más rodeado de aspiraciones que parecen correr más rápido que los resultados que deben de empezar a darse ya. Porque de lo contrario…
Y por si faltara algo en esta mezcla, hoy regresan los diputados locales al Congreso de Nuevo León. Se anticipan “sorpresas”, dicen. Habrá que ver si alguna de ellas toca un tema que sí impacta directamente a la ciudadanía: la calidad del aire, ese problema que todos respiran —literalmente— pero que pocos parecen atender con la urgencia necesaria.
Al final, entre Cuba, Trump, destapes masivos y promesas legislativas, la constante es la misma: mucho discurso, mucha escena… y pocas respuestas claras.
Pero eso sí, el espectáculo no se detiene.