Donald Trump extendió este martes 21 de abril indefinidamente el alto el fuego con Irán, apenas horas antes de que expirara la tregua. El mandatario asegura que su decisión busca permitir que los dos países continúen las conversaciones de paz. La guerra ha dejado ya miles de muertes y ha hecho tambalear la economía mundial.
En un mensaje en redes sociales, Trump afirmó haber accedido a la petición de Pakistán, país que ha mediado en las conversaciones de paz con Irán. El presidente afirmó que decidió «suspender el ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada».
Trump subrayó que extendió el alto el fuego, que comenzó hace dos semanas, hasta que Irán «presente su propuesta y las conversaciones concluyan, de una forma u otra», con lo cual no hay un plazo establecido.
De esta forma, Trump vuelve a dar marcha atrás en sus reiteradas amenazas de bombardear centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles en Irán, en una guerra cuyo foco se centra ahora en el paso por el estratégico estrecho de Ormuz.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y otros líderes han condenado las amenazas de Washington, que llegaron a escalar con una advertencia de destrucción de Irán, algo que la ONU afirma que viola el derecho internacional humanitario.
El último alto el fuego en la ofensiva contra Irán lo anunció también Trump hace dos semanas, tras amenazar con que «una civilización entera» iba a morir, en referencia al pueblo iraní.
Trump, quien junto con Israel lanzó la guerra contra Irán el 28 de febrero, sostiene que decidió extender el alto el fuego porque «el Gobierno de Irán está seriamente dividido, lo cual no es inesperado», en referencia a los asesinatos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra algunos de los líderes del país, incluido Ali Jamenei, líder supremo, a quien sucedió su hijo.