Irán atacó buques en Ormuz y volvió a golpear a los EAU mientras los partidarios de la línea dura amenazaban con que las bases europeas podrían convertirse en objetivos legítimos.
Irán ha desatado una nueva oleada de ataques con misiles y aviones no tripulados en todo el Golfo y ha atacado buques en el estrecho de Ormuz, al tiempo que ha advertido a Estados Unidos y Europa de que emprenderá acciones militares.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que parece tomar las decisiones en Teherán, dio a conocer un nuevo plan para el tránsito en sus condiciones por la vía marítima.
El plan podría, en la práctica, ampliar la zona de vigilancia y control del IRGC más allá del estrecho de Ormuz hasta zonas tan alejadas como Fujairah, en los EAU, una ruta de tránsito clave utilizada por los EAU para eludir el estrecho para las exportaciones de petróleo, y llevó a las fuerzas al borde de la confrontación con las fuerzas del CENTCOM.
Tras este movimiento y el lanzamiento de lo que el presidente estadounidense Donald Trump describió como ‘Proyecto Libertad’, el lunes por la tarde surgieron informes de disparos de advertencia hacia la Marina estadounidense.