El juicio que enfrenta a Elon Musk con el gigante de la inteligencia artificial OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, acusados de haber abandonado la misión fundacional de la compañía, entra este lunes en la etapa de deliberaciones.
El juicio se desarrolla en Oakland, a las afueras de San Francisco, donde a lo largo de tres semanas han subido al estrado los principales magnates de Silicon Valley.
Musk, la persona más rica del mundo, demandó a OpenAI por supuestamente alejarse de su origen de compañía sin fines de lucro para convertirse en el gigante de 850.000 millones de dólares detrás de ChatGPT.
De prosperar, la demanda podría asestar un golpe letal a OpenAI, empresa que contribuyó a la revolución de la inteligencia artificial con el lanzamiento de ChatGPT en 2022 y que, en la actualidad, figura como una de las compañías privadas más valiosas del mundo.
Musk afirma que Altman y el cofundador de OpenAI, Greg Brockman, utilizaron de forma indebida una donación de 38 millones de dólares que él esperaba que sirviera para mantener a la compañía como un laboratorio de investigación para el bien de la humanidad.