Este superordenador, situado en el centro BSC-CNS de Barcelona, es capaz de combinar la computación clásica y la computación cuántica digital y analógica.
España ha inaugurado su tercer superordenador cuántico de 9,8 millones de inversión para acelerar la investigación y la inteligencia artificial (IA). El Barcelona Supercomputing Center (BSC) ha incorporado un tercer ordenador cuántico, que se integrará en el sistema MareNostrum 5, capaz de combinar supercomputación clásica, inteligencia artificial y computación cuántica.
La nueva máquina ha sido diseñada y construida por la empresa barcelonesa Qilimanjaro Quantum Tech y ha sido financiada por la Comisión Europea y la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. Se trata de un computador cuántico de tipo analógico, a diferencia de los dos computadores cuánticos instalados previamente, que son digitales.
Mientras los ordenadores clásicos trabajan con bits —que solo pueden valer 0 o 1 en cada momento—, la computación cuántica utiliza qubits, capaces de representar ambos estados a la vez. Esta capacidad permite desarrollar algoritmos mucho más potentes y abordar problemas que los ordenadores tradicionales apenas pueden resolver.