El vicepresidente Vance informó que expertos de Naciones Unidas volverán a controlar las plantas nucleares iraníes, pero la teocracia chiíta aún se resiste a ejecutar este acuerdo básico alcanzado en Suiza
(Desde Washington, Estados Unidos) JD Vance aseguró ayer en Suiza que Irán había aceptado que inspectores de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) controlaran las reservas de uranio enriquecido que esconde para construir su arsenal nuclear.
El líder de la delegación iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller de Irán, Abbas Araghchi, que participaron de las conversaciones mediadas por Pakistán y Qatar, no ratificaron la información del vicepresidente Vance.
Y Esmail Baghaei, vocero de la Cancillería de Irán, aseguró a la agencia estatal IRNA que no se había asumido “ningún compromiso nuevo” respecto a una visita técnica a los depósitos de uranio que detenta Irán.
Si el régimen chiíta no autoriza el ingreso de los inspectores, nada puede hacer Estados Unidos. Y hasta anoche, Teherán no había tomado contacto con la OEIA, que preside Rafael Grossi.