Un análisis de la ONG 350.org atribuye el encarecimiento al aumento de la demanda de electricidad para refrigeración durante la ola de calor y reclama un impuesto permanente a los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles.
La ola de calor que ha golpeado Europa, agravada por el cambio climático, ha encarecido la factura eléctrica de Francia y Alemania en más de 700 millones de euros en solo una semana, según un nuevo análisis de la ONG ambiental 350.org.
El estudio compara la semana del 21 al 27 de junio de 2026, marcada por temperaturas extremas en gran parte de Europa occidental, con la del 14 al 20 de junio. Según sus cálculos, el fuerte aumento de la demanda de electricidad para refrigeración elevó los costes en unos 371 millones de euros en Alemania y 360 millones en Francia.
Este encarecimiento se produce, además, en un contexto de elevada tensión en los mercados energéticos por la crisis en la ruta marítima del estrecho de Ormuz, que mantiene altos los precios del petróleo y del gas.
«Las empresas de combustibles fósiles siguen obteniendo beneficios de las crisis que contribuyeron a crear», afirma Andreas Sieber, responsable de estrategia política de 350.org. «Los gobiernos deberían gravar de forma permanente los beneficios extraordinarios de los combustibles fósiles y utilizar ese dinero para proteger a la población del calor, de las facturas y de los sobresaltos energéticos».
Las mayores subidas de precios se registran por la noche
Las olas de calor disparan la demanda de refrigeración y, con ella, el consumo de electricidad, lo que presiona al alza los precios de la energía.
El análisis muestra que los mayores picos de precios se registraron durante la noche. En Alemania, por ejemplo, el precio de la electricidad pasó de 86 euros por megavatio hora (MWh) al mediodía a 566 €/MWh a las 20:00 durante la semana analizada, según el estudio, elaborado a partir de datos europeos sobre precios y demanda de electricidad.
En parte, este comportamiento se explica porque la generación de energía solar disminuye al caer el sol, mientras que las temperaturas siguen siendo elevadas y la demanda de aire acondicionado se mantiene, especialmente durante las llamadas noches tropicales.
Otros datos de la agencia especializada Montel News muestran que los precios de la electricidad alcanzaron máximos históricos durante la noche del 23 de junio. En Bélgica, por ejemplo, superaron en más de diez veces el precio medio mayorista de la electricidad en la Unión Europea.
El problema se agrava, además, por la pérdida de eficiencia que sufren tanto los paneles solares como las centrales de gas cuando las temperaturas son extremadamente elevadas.