El Departamento del Tesoro de EU anunció el martes sanciones para casi 50 presuntos narcotraficantes y entidades vinculadas a la facción de Ismael Zambada del Cártel de Sinaloa de México, así como a presuntos “políticos corruptos” que operan en la ciudad fronteriza de Tijuana (noroeste).
“Los 21 individuos y 25 entidades designados incluyen al líder de sicarios del cártel de Ismael Zambada, miembros de su círculo más cercano, y los líderes de la célula con sede en Tijuana, lavadores de dinero y políticos corruptos que permiten al Cártel de Sinaloa operar con impunidad a solo millas de la frontera entre EU y México”, indica un comunicado de la dependencia del Gobierno estadounidense.
Entre las personas designadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) del Tesoro está Ismael Zambada Sicarios, alias “Mayito Flaco”, narcotraficante mexicano-estadounidense, actual líder de la facción autodenominada “La Mayiza”, hijo de Isamel Zambada García, conocido como “El Mayo”, cofundador de la organización delincuencial en los años 1980 y detenido en EU.
“La acción de hoy (martes) subraya que ningún capo de cártel, funcionario corrupto del gobierno mexicano ni facilitador financiero está fuera del alcance de las autoridades del Tesoro”, expresó el secretario del Tesoro, Scott Bessent en la red social X.
El titular del Tesoro señala que el mensaje de la administración del presidente Donald Trump es claro: “identificará y perturbará a cualquier actor de cártel que amenace nuestra seguridad o la integridad de nuestro sistema financiero”.
En línea con la promesa de Trump de eliminar los cárteles narcotraficantes, la OFAC anuncia que ha priorizado las acciones contra grupos criminales que considera una amenaza para EEUU, realizando en estrecha coordinación con el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional más de 30 acciones dirigidas contra más de 400 personas y entidades desde principios de 2025.
La OFAC señala que emplea un enfoque basado en redes, para desarticular simultáneamente tantas facetas diferentes de los cárteles como sea posible: “desde sus líderes y nodos organizativos clave hasta facilitadores y colaboradores, incluidos funcionarios corruptos, familiares cómplices y testaferros que aparentan legitimidad”.