El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha reducido de manera significativa su asistencia humanitaria en la Franja de Gaza debido a la falta de financiación, una situación que amenaza con agravar las condiciones de vida de cientos de miles de personas cuando la población se prepara para afrontar un nuevo invierno en medio del desplazamiento y la precariedad.
Los recortes afectan tanto a las raciones alimentarias como a la distribución de comidas preparadas. La agencia de Naciones Unidas disminuyó de 250.000 a 150.000 el número de comidas calientes que entrega diariamente y redujo la ayuda económica destinada a unas 75.000 familias. Asimismo, los hogares beneficiarios reciben ahora un solo paquete de alimentos en lugar de dos, además de una bolsa de harina de trigo de menor tamaño.
En las zonas de difícil acceso, especialmente aquellas próximas a posiciones militares israelíes, las familias pasarán de recibir una comida caliente diaria a una cada dos días, según informó la organización.
El PMA advirtió que estas medidas llegan en un momento especialmente delicado, cuando gran parte de la población continúa viviendo en refugios temporales, tiendas de campaña y asentamientos improvisados, con acceso limitado a servicios básicos.
«La vida sigue siendo brutal aquí. No hay refugio adecuado, no hay servicios básicos, no hay seguridad», afirmó Carl Skau, director ejecutivo interino del PMA, en declaraciones recogidas por Reuters desde Gaza. El responsable subrayó que los recortes coinciden con los preparativos de la población para afrontar su cuarto invierno consecutivo en condiciones de desplazamiento.
La organización atribuyó la reducción de la asistencia a la insuficiencia de recursos. De acuerdo con sus datos, en 2026 recibió menos de la mitad de la financiación destinada a sus operaciones en Palestina respecto a años anteriores. Para mantener sus actividades en Gaza y Cisjordania durante los próximos seis meses, la agencia necesita reunir 450 millones de dólares.
La crisis alimentaria sigue afectando a una parte considerable de la población. El PMA estima que 1,4 millones de personas, equivalentes al 67 por ciento de los habitantes de la Franja, padecen niveles de inseguridad alimentaria catalogados como de crisis o peores. De ese total, alrededor de 200.000 personas se encuentran en condiciones de emergencia.
La agencia hizo un llamado a la comunidad internacional para reforzar su apoyo financiero y evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria, así como para garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
Los recortes se producen en un contexto de conflicto persistente que afecta a más de dos millones de palestinos. Mientras las fuerzas israelíes mantienen el control de más del 60 por ciento del territorio y continúan las operaciones militares, buena parte de la población permanece desplazada y depende de la ayuda internacional para cubrir sus necesidades básicas.
Aunque el alto el fuego impulsado por Estados Unidos el año pasado contemplaba el inicio de la reconstrucción de Gaza, los avances en la implementación de los acuerdos continúan siendo limitados, incluyendo aspectos clave como el desarme de Hamás y la retirada de las tropas israelíes.