El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha declarado que es un «gran error» que los líderes europeos «prácticamente no estén presentes en la mesa» de las negociaciones en curso con la mediación de Estados Unidos para poner fin a la guerra con Rusia.
En un discurso pronunciado el sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Zelenski afirmó que Kiev está trabajando para garantizar que «se tengan en cuenta los intereses y la voz de Europa», argumentando que cualquier paz sostenible debe reflejar las preocupaciones en materia de seguridad de todo el continente, no sólo de Ucrania y Estados Unidos.
Sus declaraciones se hicieron eco de los comentarios del presidente francés Emmanuel Macron el viernes, quien sugirió que Europa tendrá que rediseñar la arquitectura de seguridad del continente de forma independiente frente a una Rusia agresiva.
Ucrania celebrará otra ronda de conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Rusia la próxima semana. El proceso comenzó en febrero del año pasado, después de que Washington reanudara los contactos con Moscú, pero aún se ha avanzado poco en el fin de las hostilidades, sin que se haya establecido un alto el fuego.
Zelenski declaró en la conferencia que espera que la próxima ronda de negociaciones sea «seria, sustantiva, útil para todos nosotros», pero expresó su frustración por el hecho de que las distintas partes parezcan estar a menudo «hablando de cosas completamente diferentes».
Los funcionarios rusos, dijo, invocan lo que llaman el «espíritu de Anchorage», en referencia a la reunión bilateral que Vladímir Putin y Donald Trump mantuvieron en la ciudad de Alaska el verano pasado, en la que el líder ruso dijo que los «orígenes históricos» de la guerra tendrían que abordarse en cualquier acuerdo de paz. Ucrania, dijo Zelenski, sólo puede adivinar su significado.
El dirigente ucraniano también expresó su preocupación por el hecho de que los debates sobre las «concesiones» se centren con frecuencia sólo en Ucrania, sin pedir compromisos equivalentes a Rusia. «Con demasiada frecuencia esas concesiones se discuten en el contexto sólo de Ucrania, no de Rusia», añadió, sugiriendo que se corre el riesgo de recompensar la agresión en lugar de disuadirla. La ausencia de Europa en las conversaciones clave, añadió, agrava ese desequilibrio.