Ciudadanos optaron por castigar al munícipe por un mal manejo de la emergencia durante las lluvias de octubre que dejaron inundaciones y víctimas mortales
Poza Rica, Veracruz a 3 de diciembre del 2025.- El tradicional encendido del árbol navideño dejó este año una imagen inesperada: la plaza principal prácticamente vacía y el alcalde Fernando Remes observando desde el balcón del Palacio Municipal de Poza Rica, en Veracruz.
El acto, que en otros años congregaba a familias enteras, se convirtió en un escenario de ausencia ciudadana. Mientras las luces del árbol se encendían, el espacio público permanecía desierto, proyectando un contraste entre la intención festiva y la realidad política. La invitación se extendió, pero los pozarricenses optaron por castigar al munícipe.
La falta de asistentes evidenció el distanciamiento entre la ciudadanía y la administración saliente. Hay enojo por lo que consideran fue un mal manejo de la emergencia durante las lluvias de octubre que dejaron inundaciones y víctimas mortales.
Reprochan la falta de un llamado a tiempo que alertara a la población sobre la inundación que arrasó con viviendas cercanas al bulevar ribereño.
La figura del alcalde, aislado en lo alto, reforzó la percepción de la indiferencia de los pobladores a su autoridad.
El encendido, que suele ser un acto de unión y esperanza, se transformó en la metáfora de una soledad oficial, a unos días de que culmine la administración municipal.