La puja en el Congreso de EE. UU. entre demócratas y republicanos tiene congelado el financiamiento para el área que se encarga, entre otras cosas, de las fuerzas encargadas de detener a los migrantes. El funcionamiento normal está garantizado hasta el viernes; luego, habrá áreas que cesarán. ¿El ICE? Tiene un fondo amplio que le permitirá seguir con sus actividades por un tiempo.
Sortear el cierre del Gobierno fue una buena noticia para la Administración de Donald Trump. Sin embargo, hubo una partida que no fue aprobada, sigue en discusión y cada minuto avanza en un terreno de mayor incertidumbre: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El área entrará en cierre desde el viernes 13 de febrero si sigue el bloqueo demócrata en el Congreso. Los partidarios elevaron diez puntos para dar el visto bueno relacionados con los agentes de seguridad y sus procedimientos. De estos, apenas hay entendimiento por uno.
Ante este panorama surge la pregunta sobre qué complejidades pueden surgir del cierre del DHS.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) recibió una asignación de unos 10.000 millones de dólares el último año, la misma que no es aprobada por el Congreso.
No obstante, el ICE tiene un respaldo oneroso que le permitirá seguir operando con normalidad por un tiempo más: a causa de la ‘Gran y hermosa ley’ -la megaley fiscal impulsada por Donald Trump- tiene un fondo suplementario de 75.000 millones de dólares.