Teherán estaría dispuesto a diluir sus reservas de uranio enriquecido al 60%, la proporción de más alta de pureza documentada por el Organismo Nuclear de Energía Atómica, si Estados Unidos accede a un levantamiento total de sanciones. Así lo reflejó este lunes 9 de febrero la agencia oficial ISNA, citando al vicepresidente iraní y principal autoridad atómica, Mohammad Eslami. Los contactos del régimen de Ali Jamenei con los mediadores omaníes continuarán el martes 10 de febrero.
Irán podría degradar su reserva de uranio enriquecido al 60%, que la Organización Nuclear de Energía Atómica estima en 440 kilogramos, si Estados Unidos elimina las sanciones de todo tipo que pesan sobre Teherán.
Las conversaciones de la semana anterior con Washington, que contaron con la mediación de Omán, ahora tienen una nueva oportunidad de destrabarse, luego de que la agencia oficial IRNA diera cuenta de las condiciones propuestas por el vicepresidente Mohammad Eslami, que también es el director de la Organización de Energía Atómica de Irán.
«La posibilidad de diluir uranio enriquecido al 60% depende de si, a cambio, se levantan o no todas las sanciones», declaró Eslami.
La mayor autoridad atómica de Teherán descartó la otra propuesta que estaba sobre la mesa, el envío de la reserva a terceros países, argumentando que esa alternativa no se había discutido durante los encuentros en el sultanato.
Estados Unidos ha insistido repetidas veces en que Irán debe renunciar al enriquecimiento de uranio y deshacerse de la reserva que ya tiene enriquecida al 60%, la proporción más próxima de pureza fisionable que posee Teherán al 90% necesario para uso armamentístico.
El enriquecimiento al 60% está muy por encima del tope de 3,67% fijado en el acuerdo nuclear de 2015 firmado entre Washington y Teherán, que quedó sin efecto en 2018 cuando Estados Unidos anunció su retirada unilateral del tratado, durante la primera presidencia de Donald Trump.
Diluir el uranio enriquecido, que Irán siempre ha argumentado que almacena para propósitos pacíficos, podría reducir el grado de pureza y con ello rebajar las tensiones sobre un posible uso en la fabricación de armas atómicas.