Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE. UU., dimitió este martes 17 de marzo debido a la guerra en Irán en la que participa su país junto a Israel. Se trata del primer alto cargo del Gobierno de Donald Trump en renunciar por este conflicto. Tras conocerse la decisión, el presidente afirmó que era “algo bueno” que se hubiera ido.
Es la primera dimisión de este tipo desde que Estados Unidos e Israel iniciaron hace tres semanas su ofensiva contra Irán. Kent dejó su cargo en medio de la actual escalada bélica en Medio Oriente.
El ahora exfuncionario publicó una carta de renuncia dirigida al presidente estadounidense. En ella, justificó su decisión y aseguró que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente” para Estados Unidos.
Lo expuesto en el documento contradice la versión de la Casa Blanca, que ha defendido los ataques al señalar que Irán representaba un riesgo directo para Estados Unidos. Antes de la primera ola de bombardeos, Trump afirmó que las “actividades amenazantes” de Irán ponían «directamente en peligro a Estados Unidos».
Kent, sin embargo, fue más allá. Señaló que Estados Unidos se involucró en la guerra debido a la “presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”. Y añadió que “altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios estadounidenses desplegaron una campaña de desinformación (…) para promover una guerra con Irán”.
Según Reuters, la dimisión tomó por sorpresa a responsables de inteligencia estadounidense.