Un día después de que llegaran a Cuba los dos primeros barcos de la Armada mexicana con comida y otros productos, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se mostró dispuesta asistir a las rutas aéreas hacia el país caribeño. Moscú, por su lado, ratificó que asistirá «materialmente» a la isla a pesar de la «fortísima presión» de Estados Unidos. Mientras se suman iniciativas internacionales de apoyo, Cuba sufre apagones diarios por el bloqueo petrolero de la Administración de Donald Trump.
La solidaridad internacional se multiplica para intentar dar algo de alivio a los cubanos, afectados por la grave crisis energética agudizada desde que Estados Unidos impuso un bloqueo al suministro de petróleo a la isla caribeña.
A la cabeza de esas iniciativas ha estado México, que el jueves concretó la llegada de un primer cargamento de 814 toneladas de ayuda humanitaria, distribuida en dos buques de su Armada. Distintos tipos de alimentos no perecederos, leche, aceite y productos de higiene personal formaron parte del primer envío de este tipo, que el Gobierno mexicano ha prometido mantener.
En el marco de esa histórica postura de cooperación regional, este viernes 13 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta a establecer un puente aéreo «si lo pide Cuba» de manera formal para facilitar los vuelos hacia la isla, ante la imposibilidad de Cuba de abastecer combustible de aviación.
Sheinbaum defendió que «ahora no están cerrados los vuelos» a La Habana y explicó que las aeronaves pueden repostar en territorio mexicano para sostener o ampliar la cooperación logística.