El accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, ha dejado una historia especialmente trágica en la provincia de Huelva. Una niña de 6 años se ha convertido en la única superviviente de su núcleo familiar tras el fallecimiento de sus padres, su hermano y un primo en la colisión entre un tren Alvia, que viajaba de Madrid a Huelva, y un convoy de Iryo procedente de Málaga con destino a la capital.
La familia Zamorano Álvarez, natural de Punta Umbría y residente en Aljaraque, regresaba a casa tras pasar el fin de semana en Madrid, donde habían asistido a un partido del Real Madrid. Tras el impacto, ocurrido a las 19:45 del domingo, se perdió el contacto con los viajeros, lo que dio paso a horas de incertidumbre y a la búsqueda desesperada de información por parte de sus allegados.
La menor fue rescatada prácticamente ilesa por agentes de la Guardia Civil, que la encontraron vagando sola en el lugar del siniestro. Tras ser trasladada al Hospital Reina Sofía de Córdoba, donde recibió tres puntos de sutura por una herida en la cabeza, recibió el alta médica y ya se encuentra bajo la custodia de su abuela.
El Ayuntamiento de Punta Umbría ha decretado tres días de luto oficial por la muerte de los cuatro miembros de la misma familia y ha trasladado su apoyo a los afectados, mientras continúan las labores de investigación para esclarecer las causas del accidente.
Otro de los casos que ha captado la atención es el de Pablo B., el maquinista de uno de los trenes siniestrados. De 28 años de edad y vecino de la localidad de Alcorcón, en Madrid, Pablo iba al frente del convoy del Alvia, cuando éste sufrió el impacto de los últimos vagones del Iryo que descarrilaron e impactaron de lleno en el segundo tren, que viajaba en sentido opuesto.