22 septiembre, 2026 | 5:09 pm

2027 ya comenzó, aunque todavía no termina 2026

La política mexicana tiene una particularidad que parece repetirse elección tras elección: los tiempos legales avanzan por un lado y los tiempos políticos corren por otro. Morena comenzó a definir coordinadores estatales rumbo a 2027 y, en pocas semanas, el proceso pasó de las primeras tres entidades a una decena de estados con perfiles ya identificados para encabezar sus estructuras rumbo a las gubernaturas. Formalmente no todos son todavía candidatos, pero políticamente nadie desconoce hacia dónde apunta el movimiento.

Y mientras Morena adelanta sus piezas, en Nuevo León el ambiente político también comienza a calentarse. Ahí están nuevamente las denuncias contra Samuel García. Morena presentó ante la Fiscalía Anticorrupción un nuevo señalamiento por una presunta triangulación de recursos superior a mil 400 millones de pesos y solicitó que distintas autoridades financieras revisen las operaciones señaladas.

Del otro lado, el gobernador responde que se trata de acusaciones de 2021 y 2022 que, según su versión, ya fueron revisadas por las autoridades y calificó la denuncia como un “refrito”. Esa es su postura; ahora corresponde a las instancias competentes determinar qué hay detrás de los señalamientos y si existe o no alguna responsabilidad.

Porque ahí está precisamente el problema: en una democracia las denuncias no sustituyen a las pruebas, pero tampoco las declaraciones políticas sustituyen a las investigaciones. Unas hojas de periódico pueden detonar una discusión, una denuncia puede abrir una investigación, pero ninguna de las dos convierte automáticamente un señalamiento en una verdad jurídica.

Y en Nuevo León ya se percibe el adelanto de los tiempos. Los discursos de unidad aparecen, las fotografías también, pero debajo de esa escenografía política comienzan a moverse las aspiraciones, los grupos y los intereses rumbo a 2027.

Mientras aquí seguimos discutiendo quién acusa a quién, al otro lado de la frontera aparecen proyectos que parecen pertenecer a otra conversación. Elon Musk y The Boring Company plantean un corredor subterráneo de unos 129 kilómetros entre Austin y San Antonio, con la posibilidad de reducir el recorrido a menos de 30 minutos y velocidades superiores a 322 kilómetros por hora. Por ahora es un proyecto anunciado, no una obra en marcha, y todavía no se conocen todos sus detalles técnicos, financieros ni de ejecución.

Pero a poco no estaría a toda ma… ir de San Antonio a Austin, con una parada en San Marcos y listo. Ese Elon es un pillín.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo Último

EU afirma que México hizo “muchos cambios” en las conversaciones comerciales

2027 ya comenzó, aunque todavía no termina 2026

La Milarca abrirá gratuitamente en memoria de Mauricio Fernández

Ofrece Gobierno del Estado hasta100 por ciento de descuentos en Multas, Sanciones, Cambio de Placas y de Propietario