23 abril, 2026 | 8:16 am

El hilo de Ariadna o cómo salir del laberinto

El partido ha dejado de ser un movimiento de conciencias para convertirse en una maquinaria de ingeniería política basada en datos. Hoy el partido ha dejado de soñar en el aire para empezar a marchar, con paso firme y rigor de censo, sobre la tierra. El hilo de Ariadna Montiel o cómo salir del laberinto de Morena.

Por María Beasain // IAQuemada

La política, ese juego de espejos donde lo que parece un relevo administrativo es en realidad una amputación quirúrgica, nos entrega la radiografía de un nuevo régimen. La salida de Luisa María Alcalde Luján de la dirigencia nacional de Morena y el arribo de Ariadna Montiel Reyes no es un cambio de estafeta, es un cambio de paradigma. Es el fin de la “política de aire” —discursiva, académica, de linaje— para dar paso a la “política de tierra” —cruda, censal, operativa.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido que, frente al horizonte de 2027, ya no basta con convencer, ahora hay que organizar el territorio con la precisión de un algoritmo y la disciplina de una falange.

Ariadna Montiel: la arquitecta de los datos y el territorio

Si alguien conoce las venas abiertas (y las cerradas) de la Ciudad de México y del país profundo, es Ariadna Montiel. Formada en la fragua del activismo de la UNAM y en la escuela bejaranista de la IDN —donde el control territorial era la única moneda de cambio—, Montiel no llega a la dirigencia de Morena a pronunciar discursos sobre la democracia. Llega a administrar el inventario humano de la Cuarta Transformación.

Su paso por la Secretaría de Bienestar no fue una gestión burocrática, fue una labor de inteligencia social. Con un presupuesto multimillonario de pesos y el control de los Servidores de la Nación, Montiel construyó un mapa de lealtades que hoy se traslada íntegramente al partido. Mientras Alcalde mediaba desde la institucionalidad, Montiel operaba desde el censo.

El Dato: Bajo su mando, la reconstrucción de Acapulco tras el huracán Otis fue el examen final. La entrega directa de apoyos a 302 mil personas fue la prueba de que el ejército de bienestar es más eficaz que cualquier estructura partidista tradicional.

El ocaso del linaje y la purga de la “austeridad selectiva”

La salida de Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”) de la Secretaría de Organización es el dato que no debemos leer entre líneas, sino con letras de molde. La parálisis operativa provocada por el desgaste entre él y Alcalde, sumada a los ruidos mediáticos que empañaban la narrativa de austeridad de Sheinbaum, obligó a un “corte de caja”. Ahí está Citlalli Hernández para suplir la operación político-electoral.

La salida de Esthela Damián Peralta de la Consejería Jurídica para competir por Guerrero cierra el círculo de hierro. Con Montiel en la presidencia y Citlalli en la operación, el partido queda bajo el control absoluto de la presidenta Sheinaum. Se acabó la autonomía de las tribus y los liderazgos herederos, comienza la era de las operadoras de confianza total.

Hacia 2027: el filtro de la “honestidad” y los aliados rebeldes

La misión de Montiel es clara: disciplinar. El nuevo filtro de “honestidad” en las encuestas (con un valor de 2.5 puntos sobre 10) es la guillotina diseñada para purgar perfiles incómodos o parientes ambiciosos en estados como Zacatecas y Morelos.

Pero el reto no es solo interno. El Partido Verde, sintiéndose crecido, ha empezado a jugar a la independencia. Montiel, con su estilo negociador, tendrá que decidir si seduce o somete a los aliados para mantener la mayoría calificada.

La carambola de Sheinbaum

La reubicación de Luisa María Alcalde a la Consejería Jurídica no es un castigo, es un uso eficiente de sus capacidades técnicas para blindar las reformas constitucionales desde el Ejecutivo. Es una carambola de tres bandas:

Limpia el partido de ruidos familiares.

Fortalece la defensa jurídica del Gobierno.

Entrega la maquinaria electoral a quien mejor conoce el “mapa de calor” del país.

Morena ha dejado de ser un movimiento de conciencias para convertirse en una maquinaria de ingeniería política basada en datos. Hoy el partido ha dejado de soñar en el aire para empezar a marchar, con paso firme y rigor de censo, sobre la tierra. El hilo de Ariadna o cómo salir del laberinto de Morena.

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