El monto que el famoso presentador adeudaba a grupos delictivos sale a la luz décadas después y ofrece una explicación concreta al homicidio que conmocionó a México a finales de los noventa.
Una deuda millonaria sin saldar marcó el destino de Paco Stanley y condujo a su asesinato, según revela el productor Juan Carlos Uribe en la serie documental Testigos: La verdad tiene voz de la plataforma Reellee TV.
De acuerdo con la producción, el conductor, figura central de la televisión mexicana en los años 90, había recibido alrededor de cuatro millones de dólares a finales de los 80 para blanquearla a través de sus negocios, sin llegar nunca a restituirla al crimen organizado.
Sin embargo, el documental aclara que Stanley no fue miembro de ninguna estructura criminal, pero sí facilitó su imagen y contactos para que esos recursos ilícitos circularan en el ambiente artístico.
Bajo este esquema, la fama del presentador funcionó como escudo temporal, pues durante años la amenaza se mantuvo latente sin llegar a concretarse. No obstante, el incumplimiento selló su destino con un desenlace violento.
El 7 de junio de 1999, la cuenta pendiente se cobró de forma brutal cuando el conductor fue asesinado a tiros afuera del restaurante El Charco de las Ranas, en el sur de la Ciudad de México. Los hechos fueron calificados en la investigación como una represalia directa, motivada por el incumplimiento en la devolución del dinero.
La serie revela que el origen de los fondos era el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más influyentes del país. Este dato aporta nuevas claves sobre la magnitud del riesgo y el entorno de poder en el que se desenvolvía la víctima. Así, el caso Stanley se resignifica, dejando atrás teorías endebles y apuntando a una sola causa: la deuda impaga con el narcotráfico.
El nombre que el documental coloca en el centro de la trama es el de Juan José Esparragoza Moreno, alias El Azul, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa. Uribe afirmó que ninguna investigación periodística ni judicial anterior lo había señalado en relación con este caso.
Durante años, la versión predominante apuntó a Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, líder del Cártel de Juárez, como el posible autor intelectual del crimen. La serie documental desplaza esa hipótesis y la sustituye por la figura de El Azul, quien habría dado la orden directa tras considerar que la deuda era impagable.