Tras casi tres semanas de movilizaciones, bloqueos y destrozos en el Centro Histórico de la Ciudad de México, la Sección 22 de Oaxaca alcanzó un acuerdo con autoridades federales que contempla una bolsa de 800 millones de pesos. El documento fue firmado el pasado 17 de junio por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara; y el titular de Educación estatal, Emilio Montero.
La minuta comprometió al gobierno federal a otorgar un recurso “para atender las necesidades educativas y combatir el rezago” en Oaxaca, con un monto equivalente al del ciclo escolar 2025-2026. La pregunta que se instaló de inmediato en el debate público fue inevitable: ¿fue ese dinero un pago para que la CNTE desarmara su campamento?
Sheinbaum interviene: “Es para las niñas y los niños, no para el sindicato”
Este lunes, durante la conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de la polémica con una posición directa.
«Esos 800 millones no tienen absolutamente nada que ver con la CNTE. Nada“, afirmó la mandataria. Explicó que los recursos nunca se entregan al sindicato, sino que tienen un destino concreto y verificable:
- Nuevas plazas de maestros en regiones de Oaxaca con carencias docentes, en coordinación con la mesa tripartita.
- Equipamiento tecnológico: computadoras e impresoras para escuelas que las requieren, según compromisos del ciclo anterior.
- Uniformes y útiles escolares: en años anteriores, este rubro se canalizó incluso a través de la Sedena para garantizar la entrega directa. Hoy, señaló Sheinbaum, ya está cubierto por la beca universal para familias con hijos en edad escolar.