No es que ayer se haya decidido.
La fotografía ya venía cantándose desde hace meses.
Pero hay fotografías que dicen mucho más que un comunicado, y la de anoche en el Segundo Informe de Gobierno de Adrián de la Garza Santos, en Pabellón M, difícilmente podía pasar desapercibida.
Porque si algo quedó claro entre aplausos y el grito de “¡Gobernador!, ¡Gobernador!”, es que Adrián estuvo cobijado por los dos colores que ya se perfilan para construir una ruta común rumbo a 2027.
Y vaya que hubo azules.
Ahí estuvieron los expresidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa; las ex presidentas del DIF Nacional Marta Sahagún de Fox y Margarita Zavala Gómez del Campo; el exgobernador de Nuevo León Fernando Canales Clariond; Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN; Ricardo Anaya Cortés, senador de la República y coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado; Kenia López Rabadán, diputada federal; Santiago Taboada Cortina, secretario de Acción Política del CEN del PAN; Xóchitl Gálvez Ruiz, excandidata presidencial; Santiago Creel Miranda, exsecretario de Gobernación y exdiputado federal; y Roberto Gil Zuarth, exsenador de la República.
También estuvieron diputados federales de Nuevo León, diputados locales y alcaldes panistas como Daniel Carrillo, de San Nicolás, y Mauricio Farah, de San Pedro.
No era precisamente una reunión pequeña de amigos.
Del lado tricolor tampoco faltó músculo.
Alejandro Moreno Cárdenas, presidente nacional del PRI; Paco Cienfuegos, secretario de Enlace Legislativo del Comité Ejecutivo Nacional del PRI; diputados locales, diputados federales y alcaldes priistas como César Garza , de Apodaca, y David de la Peña de Santiago acompañaron al alcalde de Monterrey.
Y en medio de ambos grupos estaba Adrián.
Priista, sí.
Pero anoche, por momentos, parecía más panista que priista.
Porque una cosa es hablar de posibles alianzas y otra muy distinta es ver, sentados en el mismo recinto, a figuras nacionales, exmandatarios, legisladores y alcaldes de dos partidos que durante años compitieron entre sí.
La escena no necesita demasiada explicación.
El PRI lo acompañó desde su estructura.
El PAN hizo lo propio con buena parte de su plana mayor.
Y entonces llegó el grito:
“¡Gobernador!”
“¡Gobernador!”
No estaba escrito en el discurso.
Pero sí quedó registrado en el ambiente.
Y mientras Adrián hablaba de recuperar el liderazgo, la confianza, el orden y el orgullo de ser de Nuevo León, afuera de cualquier guion político ya se escuchaba una palabra que inevitablemente mira hacia 2027.
Lo interesante es que esto no comenzó ayer.
La posibilidad de una alianza entre PAN y PRI ya venía sobre la mesa. Lo ocurrido en Pabellón M simplemente puso la fotografía frente a todos.
Azules y tricolores juntos.
Y en medio, Adrián de la Garza.
Ahora viene lo verdaderamente interesante: cómo terminarán acomodando las piezas, quién encabezará esa eventual alianza y qué papel jugarán los distintos grupos que anoche hicieron presencia.
Porque si algo dejó el Segundo Informe de Adrián de la Garza no fue solamente un balance de gobierno.
Dejó una postal política.
Y las postales, cuando reúnen a tantos actores en un mismo lugar, suelen decir mucho más de lo que dicen los discursos.