Desde Los Zetas hasta el CJNG, el crimen organizado construyó durante dos décadas un sistema de extorsión sobre el campo michoacano que hoy abarca cada etapa de la producción, el empaque y el transporte del fruto
Por cada kilogramo de aguacate que sale de Michoacán, los grupos criminales cobran entre uno y dos pesos. Es una cuota discreta, casi invisible en el precio final del fruto, pero que multiplicada por los más de 5 mil 400 millones de kilogramos que produce el estado al año, se convierte en uno de los negocios más rentables del crimen organizado en México.
Tan sólo dos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) acumulaban, cada uno, hasta 10 mil 800 millones de pesos anuales por extorsión al sector aguacatero y citrícola, según reveló la propia Fiscalía General del Estado de Michoacán en una conferencia este 5 de agosto de 2026.
La cifra forma parte de un recuento más amplio que la FGE presentó al exponer los perfiles de nueve líderes criminales detenidos entre julio de 2025 y agosto de 2026. En conjunto, esos nueve operadores generaban cerca de 28 mil millones de pesos al año mediante extorsión a productores, transportistas y comerciantes de distintos sectores. El aguacate encabeza la lista.
El encargado de despacho de la Fiscalía, Israel Vega Rodríguez, detalló que Jorge Armando “N”, alias “El Lic” o “El Conta”, vinculado al CJNG y señalado como uno de los autores intelectuales del homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, cobraba dos pesos por cada kilogramo de aguacate comercializado.
Mientras que Gerardo “N”, conocido como “El Congo”, “El Gordo” o “King Kong”, también identificado como operador regional del CJNG, acumulaba entre 7 mil 200 y 10 mil 800 millones de pesos al año por extorsión al sector citrícola y aguacatero en la zona de Uruapan y una parte de Apatzingán, precisó Vega Rodríguez.
El boom del aguacate atrajo al crimen organizado como ningún otro cultivo
El esquema no surgió de la nada. Fue la explosión económica del aguacate la que lo hizo posible y lo volvió irresistible para los grupos criminales.
Desde 1994 hasta 2022, la superficie cultivada en México creció 173por ciento, hasta alcanzar 252 mil133 hectáreas, mientras el valor de la producción se multiplicó 527 por ciento para situarse en 63 mil 450 millones de pesos, equivalentes a 3 mil105 millones de dólares, según un informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GITOC).
Ese crecimiento coincidió con la apertura del mercado estadounidense al aguacate mexicano en 1997, bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. La demanda no paró de crecer desde entonces. En 2026, México está en camino de enviar 1.2 millones de toneladas de aguacate a Estados Unidos, lo que convertiría este año en récord histórico, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).