China y la India han criticado duramente el nuevo proyecto de ley estadounidense que afectaría a las exportaciones rusas de petróleo y gas.
Pekín subrayó que «se opone a la jurisdicción extraterritorial y a las sanciones unilaterales que carecen de fundamento en el derecho internacional y del mandato del Consejo de Seguridad de la ONU». Mientras, Nueva Delhi prometió adoptar «todas las medidas necesarias para proteger sus intereses comerciales y económicos».
Las reacciones tienen lugar después de que la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobara este miércoles un proyecto de ley de sanciones antirrusas impulsado por el fallecido senador republicano Lindsey Graham*. La legislación tiene el objetivo de ejercer mayor presión sobre la industria energética rusa y autorizaría al presidente Donald Trump a imponer aranceles de hasta 100 % a China, la India y otros compradores de petróleo y recursos energéticos procedentes de Rusia e Irán.
Los analistas creen poco probable que Washington aumente las tensiones e irrite a Pekín antes de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping de finales de septiembre, mientras se espera que China reste importancia a los esfuerzos destinados a frenar las compras de petróleo. La tendencia de Pekín a oponerse a las sanciones de Washington también limitaría el alcance de los potenciales aranceles de Trump, afirmó a CNBC Martin Chorzempa, investigador sénior del Instituto Peterson de Economía Internacional. Si el proyecto de ley se materializara, «China sin duda tomaría represalias».
Dan Wang, director para China de Eurasia Group, también prevé que Pekín desafiará cualquier restricción y continuará importando petróleo y gas de Rusia. Cualquier reducción significativa en las importaciones de petróleo y gas podría perjudicar la seguridad energética del gigante asiático, lo cual es «políticamente inaceptable», enfatizó. «Es improbable que Estados Unidos tome medidas que puedan alterar el orden establecido», valoró, a su vez, Stephen Olson, investigador del Instituto ISEAS Yusof Ishak de Singapur.
Entre las medidas que podría adoptar Pekín contra Washington, los expertos destacan la posibilidad de restringir el acceso a las exportaciones de tierras raras e imponer sus propios aranceles y sanciones de represalia proporcionales.
Al mismo tiempo, China, que ya está bajo múltiples aranceles y sanciones de EUA, desarrolló su propia estrategia basada en un triple escudo legal que neutraliza las restricciones externas, indica China Daily.