Bogotá.— El nuevo gobierno de Colombia decidió comenzar su estrategia de seguridad con una operación penitenciaria de gran alcance. Abelardo de la Espriella ordenó el traslado de 117 internos considerados de alto perfil hacia diferentes cárceles de máxima seguridad del país, bajo el argumento de recuperar el control de los establecimientos penitenciarios y cortar cualquier posibilidad de que las organizaciones criminales continúen operando desde las prisiones.
La operación fue ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y tuvo como uno de sus principales puntos de intervención la cárcel La Paz de Itagüí, en Antioquia, de donde fueron sacados 103 de los internos incluidos en el dispositivo.
Los reclusos fueron distribuidos en distintos centros penitenciarios ubicados en varias regiones de Colombia. Entre los destinos se encuentran establecimientos de Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Ibagué, Palmira y El Barne.
La estrategia busca evitar que los principales integrantes de estructuras delincuenciales permanezcan concentrados en un mismo penal y, de acuerdo con la administración de De la Espriella, reducir su capacidad para mantener comunicación con sus organizaciones, impartir órdenes o coordinar actividades ilícitas desde el interior de las cárceles.
El mandatario colombiano presentó la operación como una medida destinada a terminar con los privilegios de los internos considerados de mayor peligrosidad y recuperar el control institucional de los centros penitenciarios.
El movimiento adquiere especial relevancia por el perfil de algunos de los internos trasladados. Entre ellos aparecen reconocidos cabecillas de organizaciones criminales que durante los últimos años estuvieron vinculados a estructuras con presencia en Medellín y el Valle de Aburrá.
Entre los nombres mencionados se encuentra José Leonardo Muñoz Martínez, conocido como “Douglas”, señalado como uno de los principales líderes de La Terraza y quien fue trasladado a un penal de máxima seguridad en Bogotá.
También figura Freyner Alonso Ramírez García, alias “Carlos Pesebre”, relacionado con estructuras criminales de Medellín y enviado a Valledupar.