Mientras cientos de familias pasaban horas sin energía eléctrica en distintos municipios del área metropolitana de Monterrey y decenas de semáforos permanecían fuera de servicio, provocando caos vial en varias avenidas, la otra cara de la ciudad era completamente distinta: más de 100 mil personas abarrotaban el Parque Fundidora para celebrar el triunfo de México sobre Corea en el FIFA Fan Festival.
Dos realidades ocurriendo al mismo tiempo. La de quienes padecían las consecuencias de un servicio eléctrico deficiente y la de miles de aficionados que, por unas horas, dejaron de lado las preocupaciones para entregarse a la fiesta mundialista.
Y hay que decirlo: el operativo de seguridad cumplió. Cuando el aforo llegó a su límite, los organizadores cerraron los accesos. Hubo molestia entre quienes ya no pudieron entrar e incluso algunos intentaron forzar su ingreso, pero Fuerza Civil y la Guardia Nacional actuaron con prudencia, controlaron la situación en cuestión de minutos y evitaron que el incidente pasara a mayores. No hubo detenidos, tampoco lesionados y el ambiente al interior del parque nunca salió de control.
Quizá por eso Samuel García puede darse el lujo de presumir que anda en “modo party”. Mientras algunos lo cuestionaban por aparecer en cadena nacional desde el Estadio Guadalajara apoyando a la Selección Mexicana, en Monterrey el evento más importante del Mundial fuera de los estadios resultó un éxito de convocatoria y organización. Claro, el contraste con los apagones y la infraestructura urbana que volvió a fallar no deja de ser incómodo.
En el plano internacional también hubo movimientos poco habituales. El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, envió un mensaje poco común al gobierno de Israel: respetar el proceso de paz impulsado por Washington con Irán. Traducido al lenguaje político, fue una invitación a bajar el tono y entender que, hoy por hoy, el principal respaldo de Israel sigue siendo la Casa Blanca. No todos los días Washington le pide públicamente moderación a su aliado más cercano en Medio Oriente.
Y como si faltaran historias sorprendentes, el Estado de México volvió a colocarse en el reflector. La Fiscalía sostiene que existen indicios de que la desaparición de la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, habría sido un autosecuestro para intentar obtener 40 millones de pesos del erario municipal. La investigación sigue abierta y serán las autoridades quienes determinen responsabilidades, pero el impacto político ya comenzó: Morena inició el procedimiento para suspender sus derechos partidarios y tres personas cercanas a la edil permanecen detenidas por su presunta participación.
Finalmente, sí, México ganó y eso siempre se celebra. Sin embargo, tampoco conviene perder la perspectiva. Corea estuvo lejos de representar un rival de máxima exigencia y las verdaderas pruebas apenas comienzan. El Mundial apenas calienta motores. La ilusión crece, pero los rivales de mayor peso todavía están por aparecer