La Comisión Federal de Comunicaciones confirma que el espectáculo de Bad Bunny no vulneró ninguna regla, pese a las quejas de congresistas republicanos. El evento, que atrajo a 128,2 millones de espectadores, contó con el respaldo del expresidente Barack Obama frente a las críticas.
La polémica en torno a la histórica actuación de Bad Bunny en la Super Bowl 2026 no termina de apagarse, ya que ciertos círculos políticos de Estados Unidos parecen incapaces de aceptar que un espectáculo del descanso se cantase íntegramente en español. O de lo desastroso que fue el espectáculo alternativo de MAGA.
Tras el lloriqueo de Donald Trump sobre el asunto, varios congresistas republicanos reclamaron una investigación y acusaron a la superestrella puertorriqueña de haber podido vulnerar las normas de decencia en las emisiones, a pesar de que censuró u omitió sus letras más explícitas en el espectáculo.
El congresista conservador Andy Ogles pidió una investigación federal sobre el espectáculo del descanso de Bad Bunny en la Super Bowl, que calificó de «explícito e indecente». En una carta abierta al Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Ogles exigió una «investigación formal del Congreso» sobre la National Football League y ‘NBCUniversal’ por emitir la actuación del rapero, ya que se sintió ofendido por la interpretación del tema de Bad Bunny ‘Safaera’, al que Ogles criticó por su «contenido gráfico en la letra, incluidas referencias al anilingus, a las relaciones sexuales y a otros temas explícitos».
Por otra parte, en una carta dirigida al presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, el congresista republicano por Florida Randy Fine escribió que «Lo que los estadounidenses vieron durante el espectáculo del descanso de la Super Bowl con Bad Bunny fue despreciable y nunca debería permitirse que se emita de nuevo en televisión… En Estados Unidos nuestras leyes no son sugerencias y, hables el idioma extranjero que hables, debes cumplirlas».