El verano arranca con millones de turistas mirando al mar, pero la proliferación de bacterias como la Vibrio, más conocida como «la bacteria carnívora», debido al cambio climático ya ha provocado el cierre de varias playas en España y ha hecho saltar las alarmas, especialmente, en el Mediterráneo.
Ahora que el verano ya ha empezado oficialmente, millones de turistas aguardan con impaciencia la llegada de las vacaciones para, en muchos casos, acercarse a la costa y así poder disfrutar de la playa. Sin embargo, este año una alargada sombra se cierne sobre el sector turístico debido a la proliferación de bacterias en el mar que ya ha obligado al cierre de varias playas en España.
De hecho, a lo largo de los últimos años, en distintos puntos del litoral europeo se han registrado episodios de contaminación y alertas sanitarias que han obligado a restringir el acceso al mar, en un contexto de temperaturas del agua cada vez más elevadas y de presión turística creciente.
«El Mediterráneo nos está mostrando lo que un mundo más caluroso representa», señala el analista de Proyectos, Acción Climática y Resiliencia Energética de la Unión para el Mediterráno Hatim Aznague en declaraciones a ‘Euronews’. «Los países que comparten este mar, aún pueden optar por compartir una solución».
La amenaza de «la bacteria carnívora»
Especialmente preocupa el caso de la bacteria Vibrio, popularmente conocida como «la bacteria carnívora», que es un microorganismo acuático que vive de forma natural en aguas marinas y salobres, especialmente en zonas donde los ríos se encuentran con el mar. Según informa la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), «la Vibrio es una bacteria acuática que se puede encontrar en el marisco» y algunas cepas pueden causar desde gastroenteritis hasta infecciones graves e incluso mortales.
Entre las especies más relevantes en Europa se encuentran la Vibrio Vulnificus, la Vibrio Parahaemolyticus y ciertas variantes de la Vibrio Cholerae. La EFSA advierte que estas bacterias pueden provocar infecciones por consumo de marisco crudo o por contacto con heridas abiertas en el agua.