En el marco de un cese al fuego largamente nominal, Israel y Hezbolá mantienen la mayor escalada desde que la tregua entró en vigor hace tres semanas. Mientras el grupo chiita lanzó cohetes al norte israelí e hirió a tres soldados en ataques con drones, el Ejército hebreo mató a más de una decena de personas en bombardeos en el sur libanés. Igualmente, se espera una tercera ronda de negociaciones en Washington la semana próxima, para la que Beirut insiste en que Israel debe comprometerse con el alto el fuego.
Lejos del declarado cese al fuego en curso, en el terreno, las hostilidades no dejan de crecer entre Israel y Hezbolá. Aunque ha mantenido ataques diarios desde que se declaró la tregua el 16 de abril pasado, el Estado hebreo ha escalado aun más la violencia el miércoles, con un bombardeo en Beirut, mientras mantiene sus ataques en el sur de Líbano y la ocupación militar de hasta diez kilómetros en esa zona.
Este viernes 8 de mayo, los bombardeos israelíes y los ataques de artillería siguieron impactando desde las primeras horas en distintos puntos del sur libanés, causando más de una decena de muertos.
El Centro de Operaciones de Emergencia, dependiente del Ministerio de Salud libanés, informó que un ataque en Toura, cerca de la ciudad de Tiro, mató a cuatro personas e hirió a otras ocho, entre ellas dos mujeres.
Horas antes, esa misma aldea y otros seis poblados habían sido señalados por nuevas órdenes de traslado forzado del Ejército israelí, que instó a sus residentes a alejarse a no menos de un kilómetro de esos lugares.