Por José Jaime Ruiz
Se cierra el cerco en contra de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Hace diez días predije en mi artículo “Cuando veas las barbas de Sinaloa cortar…”: “La pregunta ya no es si existe un conflicto, sino cuál será la forma de resolverlo… Maru Campos cruzó la línea y no puede quedar impune. Con la soberanía no se juega, menos cuando las presiones de Trump escalan como antesala de la revisión del T-MEC. La presidenta Sheinbaum no pasará por alto la actuación de la mandataria”.
Maru se brincó las trancas de la forma: no contestarle una llamada a la presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos es un agravio, y lo señaló en una mañanera Claudia Sheinbaum Pardo. Después del desaguisado, la presidenta mandó nada menos que al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, a estirarle las orejas. Omar fue a leerle la cartilla a Campos y, sobre aviso no hay engaño, a decirle que violó los procedimientos legales, es decir, que Maru violó la Constitución, ahí el meollo, ahí el fondo del conflicto.
La Ley de Seguridad Nacional de México clasifica la traición a la patria como una amenaza directa a la seguridad nacional. Esta ley define el concepto en relación con actos que buscan someter a la nación a intereses extranjeros, espionaje, o actos de hostilidad que ponen en riesgo la integridad y soberanía del Estado. El Código Penal tipifica como traición a la patria, en su artículo 123, el tener relación o inteligencia con personas, grupos o gobiernos extranjeros para guiar una posible invasión o alterar la paz interior, ya sea en tiempos de paz o de guerra. Más aún, en el daño a la soberanía por realizar actos contra la integridad o independencia de la nación. Sheinbaum ya dio su veredicto porque, aseguró, hay “una falta a la Ley de Seguridad Nacional y a la Constitución. ¿Quién va a determinar quién la tuvo? La Fiscalía General de la República”.
¿Y qué dice la fiscalía?: “La FGR también precisa que la conducción de la política exterior, al igual que las funciones en materia de seguridad nacional, son atribuciones exclusivas del Gobierno de la República y a las entidades federativas les está prohibido celebrar alianza, tratado o coalición con cualquier otro Estado o país. Dichas circunstancias abrieron una nueva línea de investigación, con el fin de determinar si con motivo del operativo realizado los días 17 y 18 de abril, la Fiscalía General del Estado, dependiente del Gobierno del Estado de Chihuahua, invadió la competencia federal y si es que ha continuado infringiéndose el diseño constitucional de atribuciones federales”.
Maru, atrapada y sin salida. Sus errores la llevaron al fracaso y abandonar la gubernatura es inminente. La superó la crisis. Inevitable cascada, a la renuncia de César Jáuregui se le agrega la dimisión de Arturo Zuany Portillo, fiscal especializado en Operaciones Estratégicas y Antisecuestro de la FGE de Chihuahua. La mejor política exterior es la política interior. Cabeza de turco, Maru es un mensaje explícito para la DEA, la CIA, Marco Rubio y Donald Trump: el injerencismo se castiga.
El cerco se cierra. El sábado 16 en una gran marcha promovida por Ariadna Montiel y Morena, en Chihuahua se legitimará, desde la ciudadanía, la salida de Maru Campos; después, desde la legalidad, se penalizará su traición a la patria. No hay tabla de salvación. Jugar a ser víctima no funciona. Claudia Sheinbaum Pardo, mano de hierro envuelta en un guante de terciopelo.