Las organizaciones afirmaron que el modelo se está desplegando inicialmente en el entorno clínico de Mayo Clinic, donde podrá probarse y perfeccionarse con su uso real.
Microsoft y el centro médico académico estadounidense sin ánimo de lucro Mayo Clinic están desarrollando un nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) diseñado específicamente para la sanidad, en una iniciativa destinada a apoyar a pacientes, profesionales sanitarios y consumidores, según un anuncio.
Las organizaciones explicaron que el modelo combinará el conocimiento médico de Mayo Clinic, datos sanitarios anonimizados y su experiencia en la atención a pacientes con las capacidades de inteligencia artificial, computación en la nube e ingeniería de Microsoft.
El modelo se utilizará para analizar distintos tipos de información clínica y ayudar en tareas como el diagnóstico precoz y una planificación de tratamientos más personalizada.
«Desde hace mucho tiempo creemos que la IA puede ayudar a transformar la sanidad. Hace siete años pusimos en marcha Mayo Clinic Platform para pasar de un modelo sanitario lineal a uno en plataforma basado en una infraestructura de datos anonimizados, segura, fiable y centrada en el paciente, diseñada para acelerar la innovación, los avances y las curas», dijo Gianrico Farrugia, presidente y consejero delegado de Mayo Clinic.
«Ahora, al combinar nuestra experiencia clínica y esta base de datos con las capacidades de ingeniería e inteligencia artificial de Microsoft, volvemos a construir algo nuevo en el ámbito sanitario y a llevar más de Mayo Clinic a más pacientes».
El modelo será propiedad de Mayo Clinic, mientras que Microsoft prevé ponerlo a disposición a través de las API de Azure Foundry, herramientas de software que permiten a desarrolladores y empresas conectarlo directamente con sus propias aplicaciones y servicios.
Las organizaciones señalaron que el modelo se está desplegando inicialmente en el entorno clínico de Mayo Clinic, donde puede probarse y perfeccionarse con su uso en situaciones reales.
No ofrecieron detalles sobre hasta qué punto se está utilizando por ahora, qué áreas clínicas participan o cuándo podría estar disponible para otros proveedores sanitarios.