Científicos militares chinos han descrito, en una publicación poco habitual, un sistema de microondas de alta potencia capaz de generar hasta 100 gigavatios, una cifra que multiplica por cien el umbral necesario para inutilizar satélites en órbita baja, como los satélites Starlink de Elon Musk.
Un equipo de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa (NUDT) ha publicado este mes en la revista ‘High Power Laser and Particle Beams’ los detalles de varios generadores de pulsos desarrollados por el Ejército chino en los últimos años.
Entre ellos destaca un dispositivo capaz de alcanzar los 100 gigavatios combinando múltiples generadores de pulso sincronizados, según explican los propios investigadores, encabezados por Zhang Jun. A modo de comparación, un microondas típico doméstico para calentar comida genera microondas con una potencia de 800 vatios, que son 0,0000008GW.
Para dimensionar la cifra: los expertos consideran que un pulso de apenas 1 gigavatio ya puede provocar interferencias graves o daños directos en la electrónica de un satélite de órbita baja. El sistema descrito por NUDT multiplicaría esa capacidad cien veces, aunque los autores del estudio apuntan que el diseño admite todavía más escalado.
La clave técnica, según el artículo, está en sincronizar varios módulos compactos de potencia pulsada en lugar de depender de un único generador, que se topa con límites de aislamiento eléctrico. Esa arquitectura modular permite, según los científicos, que cada unidad trabaje cerca de su rendimiento máximo sin comprometer el conjunto.