Al espectáculo gratuito de la mundialmente famosa cantante colombiana en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, Brasil, asistieron dos millones de personas, lo que lo convierte en el concierto más multitudinario de su carrera y en la mayor audiencia jamás reunida por un artista latino.
Como siempre, el show de Shakira estuvo lleno de brillo y color. Entre efectos especiales, llamaradas de fuego y múltiples cambios de vestuario, la artista combinó canciones de su último álbum Las mujeres ya no lloran con un recorrido por sus 30 años de trayectoria. El concierto estuvo rodeado de fuertes medidas de seguridad, con más de 8 mil policías desplegados en las calles, y no se registraron incidentes relevantes.
Las autoridades brasileñas estiman que el espectáculo generó más de 160 millones de dólares adicionales para la economía de Río.