La asistencia de Claudia Sheinbaum a la final del Mundial de fútbol en Nueva York impulsó un debate sobre su trato con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante la conferencia matutina de este lunes, la mandataria abordó las críticas que la acusan de incongruente por haber aceptado la invitación y explicó las razones detrás de su decisión.
De acuerdo con el relato de la presidenta, hasta el viernes anterior al partido, la única invitación formal que había recibido era de la FIFA. Sin embargo, una llamada telefónica de Trump cambió el curso de su agenda:
El viaje se organizó de manera urgente y, tras la cancelación de vuelos comerciales por tormenta, recurrió al avión de la Defensa Nacional para llegar a tiempo, acompañada de cinco integrantes de su equipo.
Durante la conferencia, Sheinbaum subrayó que su presencia no fue un acto personal, sino institucional. “Es la representación de México ante un evento donde fuimos tres países las sedes”, apuntó. Aclaró que cualquier decisión, tanto asistir como no hacerlo, habría generado críticas. “Si no hubiéramos ido, habrían dicho: ‘¿Cómo es posible que dejen vacío el lugar de México en una copa mundial?’. Si voy, critican que acepté la invitación”, expresó.