El incremento salarial de 6.8 por ciento aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) no logró convencer a un grupo de trabajadores y jubilados, quienes manifestaron su rechazo y llevaron sus inconformidades a una mesa de diálogo instalada por la Secretaría de Gobernación.
En medio de las protestas registradas en distintas entidades del país, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que sus hospitales y unidades médicas operan con normalidad y que los servicios de urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis están garantizados.
El organismo informó que más de 400 mil trabajadores registraron su asistencia y laboraron con normalidad durante la jornada. Sin embargo, la continuidad de los servicios médicos no elimina las diferencias laborales que motivaron las movilizaciones.
El aumento aprobado contempla 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. El IMSS sostiene que el incremento está por encima de la inflación, pero esa comparación no ha sido suficiente para cerrar la inconformidad de quienes consideran que sus demandas laborales y de retiro requieren una respuesta.
La decisión final se conocerá el próximo 14 de octubre, cuando los trabajadores participen en una consulta convocada por el sindicato. La votación será libre, personal, directa y secreta, con el acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.