El Ejército de Ucrania lanzó una ofensiva aérea contra la ciudad rusa de Riazán, donde murieron cuatro personas, según indicó el gobernador regional, Pavel Malkov. El Estado Mayor Conjunto ucraniano reivindicó el ataque, al asegurar que sus drones golpearon una de las refinerías petroleras más grandes del vecino país, como represalia por uno de los ataques más mortíferos de Moscú contra Kiev desde el inicio de la invasión en curso, en el que 24 personas murieron y 48 resultaron heridas.
El fugaz alto el fuego pactado por rusos y ucranianos solo fue el preámbulo de un recrudecimiento de la guerra. Desde que terminó la tregua a inicios de esta semana, Rusia ha descargado su artillería contra el territorio del país vecino a un ritmo de más de 500 drones diarios, según reportes de las autoridades ucranianas.
La escalada bélica ha derivado en una de las peores matanzas del ejército ruso contra civiles en Kiev desde que estalló la guerra en 2022. Unas 24 personas murieron, entre ellas tres adolescentes, y 48 resultaron heridas por un ataque con misiles contra un edificio de apartamentos en la capital.
La fuerza aérea ucraniana calificó la ofensiva como el mayor bombardeo ruso contra el país en lo que va de la invasión. Los equipos de emergencia tardaron más de un día en excavar entre los escombros en busca de víctimas, explicó en X el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. «Los rusos prácticamente arrasaron una sección entera del edificio con su misil», escribió.
El Ministerio del Interior informó que cientos de rescatistas habían removido 3.000 metros cúbicos de escombros en 28 horas de búsqueda. Unas 400 necesitaron apoyo psicológico, según el ministerio.