A 16 años de haber sido torturados e incriminados por la Policía Federal de Genero García Luna —lo que les llevó a permanecer tres años y medio en prisión de manera ilegal—, Rogelio Amaya y Noé Fuentes siguen sin recibir la reparación del daño, y ahora acusan un maltrato de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y denuncian la existencia de una red de ‘coyotaje’ para acelerar el pago a cambio del 40 por ciento del monto; publica MILENIO.
La vida de Rogelio y Noe cambiaría a partir de la explosión de un coche bomba en Ciudad Juárez, la noche del 15 de julio de 2010, que causó la muerte de cuatro personas.
El 11 de agosto de ese año, la entonces Policía Federal los detuvo ilegalmente junto con otros tres jóvenes, a quienes torturó y después exhibió públicamente como integrantes de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez.
Permanecieron tres años y medio en prisión de manera ilegal, hasta que en marzo de 2014 los cinco fueron declarados inocentes y recuperaron su libertad, luego que la entonces Procuraduría General de la República reconoció que fueron torturados y no había pruebas en su contra.
Desde 2019 solicitaron la reparación del daño a la CEAV, pero apenas en agosto de este año recibieron respuesta. De acuerdo con Noé y Rogelio, la resolución no consideró los casi cuatro años de arraigo y prisión preventiva, sino sólo las primeras 72 horas iniciales de detención. Tampoco se contempló a las víctimas indirectas, entre ellas una adolescente y una mujer adulta mayor. Por lo que recurrieron al amparo.