«Paren el mundo que me quiero bajar… en Latinoamérica!”
Era pasada la medianoche cuando, al doblar la esquina de las calles Chile y Defensa, en el viejo barrio de San Telmo, nos topamos con una escena increíble: tres niños sentados en una banca, como si hubieran escapado de una viñeta. Manolito,
