El mensaje no vino de la oposición ni de un actor menor. Desde Sinaloa, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, lanzó un señalamiento que sacude por lo que implica: inversión sí, pero solo donde haya reglas claras y cero tolerancia a la corrupción. No es una frase aislada. Es el reflejo de una postura más dura del gobierno de Donald Trump frente a lo que perciben como una falla estructural en México: la posible colusión entre política y crimen organizado.
La advertencia tomó forma en un reporte del Los Angeles Times, que apunta a un escenario que hace unos años parecía lejano: investigaciones en cortes federales de Estados Unidos contra políticos mexicanos, incluidos perfiles vinculados a Morena. En esa lista de señalamientos han sido mencionados nombres como Marina del Pilar Ávila y Rubén Rocha Moya, ambos negando cualquier vínculo con el crimen, pero ya bajo el reflector internacional.
El fondo del asunto es incómodo: si en México no se investiga con contundencia, otros países podrían hacerlo. Y eso no es soberanía, es evidencia de debilidad institucional.
En el plano local, el contraste es igual de revelador. En San Pedro Garza García, el alcalde Mauricio Farah Giacomán presume —con sustento— los mejores indicadores de percepción de seguridad del país, avalados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Más del 96 por ciento de la población se siente segura.
Pero la realidad no siempre cabe en una estadística. El asesinato ocurrido recientemente en La Arboleda, uno de los sectores más exclusivos de México, rompió la narrativa de blindaje absoluto. El propio Farah ha reconocido que se trata de un hecho grave y confirmó que sostendrá en los próximos días una reunión con el fiscal Javier Flores Saldívar para revisar avances en la investigación.
Hay información, hay videos, hay retratos hablados. Pero no hay detenidos. Y ahí es donde la percepción comienza a tambalearse, porque la seguridad no solo se presume, se demuestra con resultados.
Y mientras México enfrenta sus propias grietas, en Estados Unidos tampoco todo está resuelto. Durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en Washington, un individuo armado logró generar una situación de riesgo que obligó a evacuar al presidente Donald Trump, a la primera dama Melania Trump y a figuras clave del gabinete como Marco Rubio, JD Vance, Pete Hegseth y Robert F. Kennedy Jr..
El incidente, revelado por The Washington Post, dejó al descubierto una falla preocupante: no se activó el protocolo máximo de seguridad pese a la concentración de poder político en un solo lugar. Ni siquiera se aplicó la figura del “superviviente designado”. Si, como en las películas o series que aparecen en la pantalla.
Veamos , que ha de suceder está semana.
Por lo pronto de última hora les hago saber que Claudia Sheinbaum, dio el banderazo de salida al nuevo proyecto ferroviario, que corre de Buenavista, de la CDMX, al Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles”, en el Estado de México.
Al menos lo que resalta es de hoy no fue simulado como lo hizo López Obrador en su momento tratando de engañar al mexicano durante su mandato en el mismo recorrido.