El jefe Rojas
A Paco Rojas y su amor a la Patria. Sus palabras entrecortadas me confirmaron la tragedia; al saberme cerca, me pidió que acudiera a San Lázaro; lo encontré con una mirada triste y humedecida. Era un hombre ecuánime y sereno, pero en su voz se alzaban el enojo y la indignación.


